lunes, 30 de enero de 2012

Domingo fantástico en el corte ingl.... en el club Mecatol, perdón.

Ayer asistí en mi rutina semanal a otro día de diversión y juego en Mecatol Rex. El plan era muy marcado. Por la mañana, Ars Mágica y por la tarde, dirigir Witchfire.

La partida de Ars Mágica fue muy chula. Pude interpretar a mi companion, Giancarlo Firenze, un noble trovador venido de Italia. Amante del vino, las mujeres, la música y en general de la buena vida, pero con un pasado un tanto turbio.

Por la tarde, la sala se empezó a llenar de gente(de una forma abrumadora, cada 5 minutos venía alguien nuevo!) Al final nos juntamos bastante gente. En la partida de Witchfire somos finalmente 5 (los 4 jugadores y yo), lo que promete dar mucha diversión y juego.

En las otras mesas había como una decena de personas, jugando en grupos a diferentes juegos (y todos con muy buena pinta).

Fue una tarde muy animada, las risas resonaban por todo el local y fue una sensación muy agradable. Espero que se repita más fines de semana porque fue algo genial.

Ahora me centraré en nuestra partida.

El grupo está formado por un guerrero, un clérigo, un monje y un bardo, todos humanos. Es un grupo realmente atípico y eso es lo que más me gusta, ya que yo soy más de que los jugadores se hagan lo que más deseen y por tanto desarrollen con mayor facilidad sus roles.

El grupo empezó en la recóndita ciudad de Sunday, en el Reino Ekis. Un mercader que comercia regularmente con los Reinos de Hierro, y en concreto la ciudad de Corvis, buscaba gente para actuar de "guardias". Ante él se presentaron 4 aguerridos aventureros, cada uno con sus propios motivos para iniciar el viaje.

Tras darles un adelanto de 6 po a cada uno por el viaje, partieron con una caravana de 5 carros. El viaje transcurrió tranquilo y sin problemas. Pero en la recta final, saliendo ya del bosque de Corvis, un pequeño grupo de trasgoides (gobos) les atacaron. Aunque el monje terminó mal herido, el combate fue bastante favorable y los pocos gobos que sobrevivieron huyeron sin tesoro ninguno.

Finalmente llegaron a Corvis, donde Gunner, el comerciante, les pagó el resto del trabajo(más un plus por haber hecho un gran trabajo durante el combate) y les presentó al Padre Dumas, sacerdote de la Catedral de Morrow. Éste les pidió si podían ayudarle con el reciente saqueo de unas tumbas de la ciudad, a cambio les ofreció alojamiento y comida gratis. Ahora los personajes descansan tras su largo viaje, mientras deciden si aceptar o no el encargo del Padre.

Y hasta aquí la partida ^^ Solo pudimos jugar 2 horas y media, ya que también tuvimos que hacer los personajes, pero bueno, yo lo pasé como un enano dirigiendo y espero que mis jugadores se divirtieran también.

Como siempre pasa con éste juego, salió la frase anecdótica. El monje intentó atacar a un gobo(que los jugadores confundían con kobolds), sacó un 12 y le informé de que no había acertado. El jugador miró sorprendido su ficha de personaje y soltó un frustrado: "¡Joder! ¡Hasta el kobold tiene más CA que yo!". Carcajadas generales en la mesa. Éstos momentos me encantan.

El próximo día más, y seguro que mejor.