lunes, 5 de noviembre de 2012

Warhammer 40k: Perdiendo el Gótico

El juego está cambiando. Esto no es ninguna novedad, cualquiera con dos dedos de frente se habrá dado cuenta de que la GW esta dando un giro bastante grande a sus productos. Y no hablo de los cambios en la política de empresa de hace unos 10 años para aquí, hablo de cambios en el propio juego en cuanto a estética y concepto. Lógicamente estos cambios están ligados con lo anterior, pero bueno.

El mundo de Warhammer 40.000 siempre se ha caracterizado por ser un universo siniestro, bélico, y gótico. Algo que siempre llamó la atención y que me atrajo principalmente la atención. Esa forma de combinar las enormes catedrales, las naves puntiagudas, las armaduras cargadas de detalles, los personajes siniestros y el futuro... eran para mi motivo más que suficiente para introducirme en este caro y nada agradecido monopolio de Games Workshop.

Hace tiempo que no juego, básicamente reniego de 6ª y he decidido seguir con 2ª o quedarme con 5ª a lo sumo para alguna pachanga, pero no apoyo los nuevos métodos, ni comprarme manuales de 40 euros cada vez que a esta gentuza se le antoje. Aun así, no he podido evitar ver el cambio al que me refiero. Games Workshop, en su afán de buscar siempre al público joven, esta cambiando los referentes en los que se inspiraba en las miniaturas. Está dejando atrás peliculas como Aliens, Starship Troopers, Juez Dreed, para ir a cosas como Battleship, Avatar, etc (incluso podríamos incluir la referencia de Loki (de los Vengadores) con el Señor del Caos del Venganza Oscura). Está dejando el estilo Gótico que tanto lo caracterizaba por algo más moderno, impactante y visual. De eso que te entra por los ojos a primera vista y luego, cuando lo miras en detalle, ves que es una imitación de otras cuarenta mil piezas más.

La gente puede pensar que esto es normal, que es bueno incluso. Que hay que adaptarse a los tiempos modernos.... Y una mierda. Si yo elijo un juego por algo, y me lo cambian, ni voy a seguir con el juego, ni ese juego va a ser el mismo. Ánima, Infinity, Warhammer 40.000, Warmachine... todos juegos con una estética diferente, que si cambian, pierden su singularidad. Es una pena. Como digo, fue de las principales causas de mi aficionamiento, y es de las principales causas de mi abandono.

Todo esto os puede parecer una exageración, pero he aquí las pruebas vivientes.(Los primeros son ejemplos de las minis góticas, os daréis cuenta de la diferencia)

Estos dos podrían ser perfectamente de Warmachine. Dejamos los picos por curvas, con un toque más steampunk.