martes, 27 de diciembre de 2016

Crónica de Munich. Changeling II: Viaje a la Ciudad de los Eshu

Crónica, algo atrasada, de la crónica de Changeling en el crossover de Munich. La última vez, tras el conocimiento de los vampiros por parte de los personajes, éstos se quedaron un tiempo haciendo arreglos en su feudo, devolviendo poco a poco a aquella ruina algo de la gloria que debió tener en algún lejano tiempo. 


Tras varios días, Fagó se presenta de nuevo a las puertas de la casa, con su solemnidad habitual. Tras charlar brevemente al Círculo, les informa de que tiene una nueva misión para ellos, esta vez algo especial. El Troll ha recibido noticias que le preocupan especialmente. Quiere que Periwink y sus amigos le ayuden, pero cree que no están preparados todavía. 

Por eso les envía a un viaje que prevee les dará experiencia, conocimiento y la fuerza necesaria para enfrentarse a los problemas que están por venir. Así pues. los tres "héroes" disponibles en el momento  (Urgir el Troll, Periwink la Pooka y Sally la Eshu) accedieron y se lanzaron en busca de La Ciudad de los Eshu

Las pruebas del camino

Como todo viaje en el Ensueño, este no fue un camino fácil para los Changeling, que vieron su fuerza de voluntad y su astucia puesta a prueba en más de una ocasión. El primer problema al que se encontraron fue una bifurcación en el camino. En el suelo, antes de que el camino se dividiera, había instrucciones para invocar un "consejero" que guiaba por el camino correcto.

Tras mucho tiempo de duda, el Troll "pagó" la invocación y un Demonio del Humo surgió ante ellos. La conversación con el Demonio no pareció satisfacer la pregunta de los Changeling sobre qué camino seguir, pero éste había cobrado ya, o eso decía, y debían aprovecharla al máximo. Una vez acabado, prosiguieron con más duda que seguridad. 


No tardaron en encontrarse con un enorme campo de hierba que cubría incluso al enorme Urgir. Cuando empezaron a atravesarlo cayó la noche (así de voluble es a veces el Ensueño) y al poco de avanzar escucharon un extraño sonido que les rodeaba. Se las ingeniaron para ver qué lo producía y Periwink observó unas enormes cosechadoras que parecían moverse con autonomía, vigilando aquél lugar. Fueron perseguidos por las mismas, pero el uso del Glamour les salvó en el último momento. 

Finalmente pararon a descansar, pero de nuevo, algo ocurrió. Las llamas de la hoguera que habían encendido parecían tener vida propia y algunas volutas de las mismas empezaron a caminar alejándose del lugar. Periwink avisó a sus compañeros y juntos las siguieron hasta llegar a una extraña carroza de cuatro pisos. Pero si extraño era el transporte, aun más sus integrantes. Un oso de peluche tamaño real de fiero aspecto pero gran amabilidad, una bailarina de caja de música, una matrioska y el que parecía el "padre" de aquellas criaturas, un anciano algo tocado del ala. Les invitaron a dormir en la caseta, les dieron de desayunar y les despidieron con ánimos y el deseo de volver a verse.


Algo más contentos por el último encuentro, nuestros protagonistas llegaron, tras una nevada que casi los pierde, a una cueva que acababa en una enorme cara de piedra. La cara, que resuló ser un guardián, les pidió pasar 3 acertijos, que no eran literalmente tales. El primero era que le contasen una historia que le emocionase. El segundo, darle un lema a una criatura quimérica. El tercero y último, adivinar qué guardaba el Guardián tras la puerta. Cuando Sally contestó "la Ciudad de los Eshu", la puerta se abrió y pasaron a la misma. 

Pero la emoción de terminar su viaje se perdió casi al instante al ver el estado de la misma. No había ni un Changeling en la ciudad y el polvo se amontonaba mostrando un largo abandono. Solo algunas pequeñas quimeras quedaban, rehuyendo su paso. Mientras Sally se internaba en la Biblioteca del centro de la Ciudad, Urgir y Periwink se acercaban a un callejón a investigar a una particular Quimera que les llevaba un rato siguiendo. 


Sally fue emboscada por varias pesadillas y Urgir y Periwink corrieron a por ella, pero era demasiado tarde: la forma quimérica de Sally había desaparecido. Siguiendo el consejo de su nuevo contacto, los otros dos Changeling huyeron, prometiendo volver en otro momento. Para salir cogieron una de las Puertas de Viaje.

Cuando la sesión acabó, Sally despertaba en Francia, donde se hallaba ahora su cuerpo físico. Urgir y Periwink reconocían a su alrededor la bandera de Libia. 

Estaban en un problema. 

PD: Una sesión intensa y divertida con la que poco a poco los jugadores se iban introduciendo en la intrincada magia del Ensueño. La escena del Guardián fue especialmente memorable.