lunes, 6 de febrero de 2017

La representación de los colectivos en el rol

Saludos a todos y a todas, y sean bienvenidas a este blog de nuevo. Hoy traigo un tema que he tratado en comentarios y posts a lo largo de las redes sociales, y en charlas privadas, pero que nunca he llevado a este blog por temor de no ser capaz de escribir bien lo que pienso y de defender bien las ideas que quiero expresar.

Pero en algún momento hay que intentarlo, y parece que ese momento es hoy.

Introducción

El tema de hoy es la integración de colectivos menospreciados en nuestras partidas de rol. Esta entrada no es una llamada de atención a las editoriales ni a los grandes autores, no tengo yo intención de perder el tiempo en llamar a los portones de grandes castillos... Esta entrada esta dirigida al “rolero de calle”: a los directores, a los jugadores y a los creadores aficionados. Obviamente, todo el que quiera está invitado a aplicarla.

La premisa del post es que se debería integrar a estos colectivos en nuestras partidas, y se dividirá en una serie de motivos. Empecemos:

1. ¿Por qué no?

Vale, he empezado con la gracia, pero me la tomo en serio. El mundo en el que vivimos tiene todo tipo de personas. Hombres, mujeres, agéneros, transgéneros, heterosexuales, homosexuales, bisexuales... Todos dignos de ser respetados por que sí, los hombres también son personas. Si aquí en tu cabeza ya salta algún click que te anima a contradecirme, planteáte dejar de leer o seguir e igual aplacar alguna fobia irracional.

Como decía, ese es nuestro mundo, nuestra realidad. Y los mundos en los que jugamos representan en cierta medida nuestra realidad (pues pese a contener elementos fantásticos, es en ella en quien se basan). Así que... ¿por qué no incluir estas identidades? Lo curioso es que muchas veces se incluyen algunas, pero casi siempre de forma estereotipada y obviando muchas otras. Por orden de frecuencia podemos encontraras mujeres lesbianas o bisexuales, muchas veces con una actitud “machorra”(perdonenme la expresión pero creo que se entiende) o con una inusitada lascivia y hombres homosexuales, generalmente afectados de un manerismo que roza lo esperpéntico. ¿Podemos encontrar estas características en nuestra realidad? Sí, seguro, pero siguen siendo un estereotipo de mal gusto y que más que representar a nadie, es probable que le ofenda, sobre todo por ser un recurso manido. Del resto de colectivos... Nada, el vacío. Seguro que algún pnj perdido de la mano de Dios hay por ahí, pero raro es.

Así que, reptiendo el motivo: ¿por qué no? Si representamos otros aspectos de la realidad, también deberíamos representar este, ¿cierto? Y no como un recurso cómico, sino con la naturalidad que le merece. Y seguro que tienen otra excusa preparada, pero sigan leyendo que igual encuentran la respuesta más adelante.


2. Es que a mi no me importa la sexualidad de mi pj/pnj, solo pasarlo bien

Podría sonar acertado el hecho de que hemos venido a una partida de aventuras, o de terror, o de lo que sea y que esos temas están totalmente de más. Pero esta afirmación se vería rápidamente puesta en entredicho ante ciertos hechos.

Si realmente la sexualidad y el género de nuestros personajes da igual, ¿por qué interpretamos cómo un personaje hetero piropea a otro personaje hetero? ¿O por qué interpretamos a una persona homosexual claramente extrovertida y dispuesta a abochornar a uno de los jugadores? También pondremos, como jugadores, detalles en nuestra ficha como que nuestro guerrero gallardo es un mujeriego, o que nuestra “heroína” es una femme fatal a la que no le importa vender su cuerpo incluso por robar dos simples monedas. (Con el machismo no quiero entrar demasiado por que daría para toda una entrada, pero como véis es imposible sacarlo de la ecuación).

Si tan poco importante es la sexualidad, ¿por qué sale a relucir tantas veces representada siempre por estereotipos burlescos o por personajes cisheteros?

3. Es que a mis jugadores no les importa este tema

Puede ser que te hayas planteado estas cuestiones, o que te las estés planteando ahora mismo, pero llegues a la conclusión de para qué meterlas si a tus jugadores les va a dar igual. Pues... quizás si, quizás no.

La sexualidad y la identidad de género son temas que hoy en día siguen siendo criticados, cuando no son directamente tabú. La gente sigue teniendo problemas para “abrirse” y siguen siendo oprimida, cuando no directamente insultada y golpeada simplemente por ser quien es y querer a quien quiera. Para muchos, verse representado con un personaje es un halo de esperanza. En un juego que va de personajes e interpretación, puede ser hasta un refugio. Voy a poner dos ejemplos anónimos observados desde mi punto de vista, por lo que son especulación, pero pueden servir para representar esta idea.

Había una jugadora que yo conocía bisexual. Esta jugadora había salido principalmente con chicos, pero sus personajes tendían a ser homosexuales o bisexuales. Correspondía yo, como Master, claramente a ese interés colocando a personajes con los que la jugadora pudiera interactuar abiertamente y con los que se sintiera cómoda, sin sentir que se hacía burla de sus inquietudes. Y se a ciencia cierta que dicha persona disfrutó de esos momentos y le calmaron ciertos temores claramente provocados por su vida real, al menos temporalmente.

En otro caso, he tenido a un jugador que ha interpretado personajes femeninos. En ellos ha depositado mucho peso en las relación afectiva con el resto de personajes y también en su propia identidad. Muchos jugadores y directores podrían haber reaccionado de una forma que podría hacer sentir a esa persona incómoda, incluso humillada. Deseo pensar que no fue el caso.

Podrían decir ahora que exagero, que nadie humillaría a un personaje por algo así, en pleno 2017... Eso sería realmente ingenuo. Pues yo mismo he sufrido esa humillación. Yo he llevado personajes del género opuesto, y personajes con diferentes gustos. Como Máster lo hago continuamente. Y como Jugador lo hago dependiendo de lo que quiero expresar en cada momento. Porque, por algún motivo, me gusta explorar esas inquietudes. Recuerdo a mi primer personaje femenino en cierto club de mesa. Recuerdo que dejé el grupo para seguir con él en una partida en solitario con el Máster, el único que correspondía a mis inquietudes. Lo más “digno” de mis compañeros fue planear utilizarme para distraer a los guardias. Pero estoy volviendo al tema del machismo, así que vayamos ya al cuarto y último motivo.


4. Es solo un juego

Esta frase viene a razón de una serie pensamientos que puedo concentrar en la siguiente frase, leída una vez en Twitter: Un producto de ocio no tiene por qué preocuparse por estas cosas, primero tiene que cambiar la sociedad, y luego cambiar los juegos. En este caso se refería a los videojuegos, y trataba sobre este tema o uno similar.
Esta y otras falacias denotan una clara falta de memoria histórica y cultural. Y vienen a decir que la sociedad debe cambiar su pensamiento en conjunto, aparentemente a la vez, y obviamente en silencio en la cabeza de cada uno, y chas, cambio de sociedad.

La escritura, la pintura, la música... Muchas han sido las herramientas de la humanidad para enfrentarse al Status Quo, y siempre se han utilizado en contra de la sociedad del momento, porque obviamente es esa la razón de ser de la crítica. Imagínense que hubiese sido de Larra, o de la Polla Records si tamaño cuñadismo hubiera aflorado en su época.

No señores, el ocio, y la cultura (que yo no separo), es uno de los mayores conductores de la sociedad, y por lo tanto, es parte importante de la crítica a la misma. No por menos es uno de los elementos que más utilizan los gobiernos para el emberrecilamiento. Un personaje transgénero en una aventura de rol, una historia de amor homosexual en un videojuego... son pequeños pasos que ayudan a mucha gente y dan que pensar a otras tantas. Son pequeños pasos que ayudan a avanzar esa gran zancada que cada día parece ofrecer más resistencia.

Así pues, así quiero cerrar esta entrada, que espero que os haya hecho reflexionar, al menos durante el tiempo que la habéis leído, sobre este tema. Y os animo a dejar comentarios sobre si han vivido situaciones como las mencionadas o sobre los pensamientos que le haya podido generar.


Un saludo, y hasta pronto.